Problemas estructurales que causan pobreza

El desarrollo económico se basa en la satisfacción de las necesidades humanas básicas de supervivencia, bienestar, identidad y libertad. Al existir una privación de éstas se produce la llamada pobreza; pues ésta no es más, según un miembro de la OMS, que la manifestación de estructuras sociales de dominación, explotación y exclusión .

El colonialismo, la esclavitud, la guerra y las invasiones han conducido históricamente a un modelo caracterizado por la mala distribución de las riquezas, la injusticia social y la falta de redes sociales de apoyo. La expansión económica del capitalismo a escala mundial, se alimenta de la explotación de la clase inferior, pues es a partir de ésta que se genera el plusvalor necesario para acumular el capital. Y, tal como lo describe Karl Marx, el capital domina y condiciona el funcionamiento de la sociedad moderna .

La creciente interdependencia económica, a causa del aumento de transacciones y flujos internacionales de capitales, se traduce en una pérdida de influencia de los estados nacionales. En Chile, la puesta en práctica de un modelo neoliberal en 1973, basado en la desregulación, liberalización y privatización de los mercados, estableció el dominio del sector privado por sobre el Estado. Nos encontramos, entonces, bajo un mercado limitado, cuya productividad busca asegurar la competitividad y donde se realizan prácticas para la reducción de costos, como el reemplazo de la mano de obra por maquinaria; que, como consecuencia, hacen que aumente la tasa de cesantía .
El sistema de mercado, en su discurso managerialista, busca favorecer el emprendimiento individual por sobre el emprendimiento comunitario, lo que nos ha llevado a que se produzca una hiperconcentración de la riqueza en una fracción minoritaria de la población. “Nunca el mundo ha sido tan injusto en el reparto de los panes y los peces”, así lo expresa el periodista y escritor uruguayo, Eduardo Galeano.

Con el neoliberalismo se produce una acumulación de ira en los pobres que se traduce en delincuencia. Se otorgan el derecho a la violencia de masas, como respuesta a la violencia estructural, que coarta la posibilidad de vivir una vida digna con oportunidades reales para la adquisición de capacidades básicas de salud, vivienda, educación, participación social y seguridad personal .
Carlos Pérez-Soto, académico chileno, nos invita a transformar esa ira en política y a desarrollar un lenguaje en el que se puedan traducir los problemas sociales, un lenguaje que permita el desarrollo de formas de organización social para la construcción de comunidades más humanas en torno al trabajo .



por comité editorial

1 comentarios:

  ricardo

miércoles, abril 22, 2009 3:27:00 p.m.

Me parece demasiado simple y sencillo culpar de todos los males solo al sistema, cuando existen ademas paises que han alcanzado altos niveles de desarrollo y bienestar dentro de su poblacion utilizando el mismo modelo.

Nuestra actual situacion de desigualdad es culpa del sistema o de nosotros como sociedad? Mas aun, existe un modelo perfecto, que solucione todos los problemas?